Pendiendo de un hilo enlazado entre los cuernos de dos capricornios, opuestos entre sí... ¿la noche y el día? ¿el frío o el calor? Me quedo con el calor, la dulzura, los... ¿estás bien?, la empatía y el aprender cuando menos lo esperas... Porque no hay frío que derrita un corazón, ni desinterés que merezca, porque cuando se está solo es fácil acordarte de quien de verdad te apoyó y no valoraste. Pero ya es tarde, tu hilo lo cortaste, mi corazón se derritió, y no fue precisamente por tu amor.