Por naturaleza, elegimos el camino más fácil y rápido, porque tendemos a hacer visión túnel y solo fijarnos impacientemente en los resultados, olvidándonos de mirar a los lados, y es ahí donde están esas personas, a nuestro lado. Nos negamos a hacer una pausa, observar, disfrutar del camino y de quienes nos acompañan, sin ser conscientes de que en un futuro no estarán, y posteriormente arrepentimos de no haberle mirado suficiente, no abrazarle suficiente, no demostrarle suficiente y no besarle suficiente. Disfruta y siente sin vergüenza, porque el que siente, luego no se arrepiente. Cuando te tropiezas ¿estás años pensando en ello? ¿O aprendes de ello para que no vuelva a suceder? No mires atrás cuando el camino ya pasó si no es para aprender de ello, porque te puedes perder del camino. Dami Mei.