Con fecha de caducidad
Ya no haremos todo eso que quedó pendiente, tantas ilusiones quedaron colgadas como la ropa en el tendedero hasta secarse. Aunque al final solo eran ilusiones mías y no de ambos, deseaba que algún día lo fueran y me ilusionaba con cada palabra tuya para luego volver a caer en una montaña rusa. Tú mundo interior está al revés, avergonzandose del amor escondiéndolo, enorgulleciendose de la violencia y la frialdad, intenté calentar hielo cuando estábamos en Canadá. Estábamos en tu mundo, porque todo giraba y gira en torno a ti, tus amigos, tus problemas tus amistades, tuyos, los míos como si no estuvieran. Centrándote en problemas, nunca mencionando si yo era algo bueno en tu vida, así me tapé los ojos ante la negatividad y me aferré a algunos colores que podía visualizar, perdonando lo indebido, dañando mi autoestima y amor propio, seguir con la esperanza, para luego sentir que siempre dejaste un pie fuera, mientras yo me metí de cabeza topándome con un final.
Amor con fecha de caducidad, pues siempre dejaste tu puerta abierta, para asomarte de vez en cuando, mientras yo agarraba tú camiseta con lágrimas en la cara, sigamos luchando y cuando me rendí me agarraste tú a mí, para después empujarme repentinamente.
Para mí todo merecía la pena, porque mi corazón saltaba con solo un beso, pero no todo es amor, ni todo el mundo está dispuesto a entregarse al amor, pues el miedo limita sus vidas.
Sé que quejarse no soluciona problemas, aunque ayuda a desahogarse, debemos evitar no encerrarnos en ellos, para que tampoco manejen tu vida.
Comentarios
Publicar un comentario