Velo de anhelo

Con los pies doloridos y el corazón encogido, sin pensar demasiado y disfrutando de lo deseado, intento ignorar este anhelo que cubre mi corazón con un velo, un velo fino pero agobiante, presente en cada instante.
Sintiéndome observada pero no deseada, con la mirada perdida intentado no ser percibida. Sigo esperando aquello, que ni siquiera se que anhelo.
Dami Mei.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Amargo relleno

las relaciones, con el frigo.

Con fecha de caducidad