infectados de egoísmo

me recuerda a una guerra, pero sin destrozos materiales y a pesar de que muchos estamos en 
casa con muchas comodidades, psicológicamente es algo que afecta mucho, aterra ver como 
se está muriendo tanta gente y más cuando le toca a alguien cercano, te das cuenta de que es 
un asesino silencioso y eso aterra, es como mirar a la muerte a la cara o peor aún, no verla y 
saber que puede estar escondida en cualquier esquina y pegarse a ti y de ese modo llegar a 
algún familiar. También me recuerda a una guerra porque está teniendo y va a tener mucha 
repercusión en la economía de muchos países, una guerra biológica.
Hay muchas opiniones y teorías sobre este virus llamado Coronavirus, dicen que es un virus que ya existía, pero por algún motivo ha mutado un par de veces. Muchos dudan de la gran 
casualidad de que este virus solo afecte a personas de la tercera edad y de lo mucho que se va 
ahorrar el Gobierno en pensiones. Se dicen tantas cosas que ya no sabes que creer, la gente 
entra en pánico y se les va la cabeza o, mejor dicho, se les va de las manos, tanto como para 
hacer aglomeraciones en los supermercados para comprar víveres, acabando con todo lo que 
encuentran y dejando sin nada a los que vienen detrás o no se pueden permitir una gran 
compra y van comprando al día. Hay gente para todo, en unos cunde el pánico y otros ven 
unas vacaciones gratis.
Es cierto que deberíamos haber actuado antes y aun viendo lo que hizo en China no lo vimos 
venir porque nos creíamos lejanos a todo esto, o no quisimos verlo, nunca lo crees hasta que te pasa. Las medidas que se han tomado han sido algo tarde y gracias a la sanidad pública la gente ha terminado 
concienciándose de qué deben hacer, es verdad que la gente se comporta como niños que 
necesitan un padre que les diga cómo comportarse, aunque en esta situación ha tenido que 
castigar para que hagamos caso y aun así muchos no lo han tomado en serio y es que por 
desgracia el egoísmo predomina en nuestro instinto más básico

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amargo relleno

las relaciones, con el frigo.

Con fecha de caducidad